La basura es uno de los problemas principales que la humanidad le da al planeta. Kilos y kilos de materiales lanzados a la intemperie genera años de desgaste y contaminación. Por eso, una de las tareas más importantes de la comunidad es la recolección y tratamiento de la basura. Tanto es así, que, durante el tiempo de pandemia, este servicio fue considerado como trabajo esencial.

Para explicar mejor cómo se desarrolla la actividad, María de Fatima Cioffi, directora del Centro de Disposición Final, dialogó con los miembros del programa “Por un día mejor”, para Radio Total, y dijo: “Al recolector los vecinos lo conocen, al que barre también, pero al personal que está en el centro de disposición final, no lo conoce el vecino. Y hace un trabajo enorme, que tiene poca colaboración de los vecinos, a pesar de que estamos haciendo permanentemente hincapié en separar los residuos y en la importancia de reciclar, llega un montón de residuos. Todos como vecinos aportamos al centro de disposición final”.

En cuanto a los métodos utilizados, María expuso que “los sistemas han ido mejorando en el tiempo a pesar de que cada vez se hace más grave la situación, porque la sociedad en el mundo genera cada vez más residuos, y si no tomamos conciencia algún día no vamos a tener dónde ponerlos”, y agregó: “A nosotros nos llegan los residuos y hay personal que los separa, de ahí separando sacamos lo que es reciclable y lo que no. Lo reciclable se comercializa y lo que no va a enterramiento. No damos abasto en separar todo lo que nos llega”.

Además, dio detalles sobre las condiciones de los trabajadores del lugar: “La dirección tiene aproximadamente 50 empleados, de los cuales 10 son empleados municipales, el resto son planes de ayuda económica, pero cuando nosotros llegamos a hacernos cargo en 2019, el personal era informal y estaba en negro. Era personal de la calle que se le pagaba en negro por el recuperado. Nosotros tratamos de darles un marco de formalidad, les damos la indumentaria que corresponde, les pusimos transporte y lo vamos mejorando día a día, pero es personal que trabaja seis horas, de las cuales efectivas no llegan a cinco, y nosotros necesitaríamos al menos tener 24 horas de personal reciclando y recuperando”, y añadió: “Esas personas que uno ha visto en los basurales también estaban acá, y en ese momento los reunimos, y todos los que en diciembre del 2019 quisieron entrar a la formalidad del Plan de Ayuda Económica que tiene la Municipalidad, fueron absorbidos dentro del plan. A pesar de eso sigue habiendo personas que entran a lo que yo llamo ‘al cirujeo’. Es un predio muy grande, son varias hectáreas, y hay diferentes tácticas y cosas para tratar con la gente, pero yo personalmente lo tomo como que el que entra lo hace por necesidad. Entonces, también, dentro de la informalidad, trato de darles un marco de normativas. Ya casi todos me conocen, me piden permiso, y en la medida que nos respetemos, nos ayudamos mutuamente”.

En cuanto a la cantidad de material reciclado y recuperado, la directora del Centro de Disposición Final sostuvo: “Es un debate, porque si uno lo dice en kilos es poco, pero si lo dice en volumen es mucho, porque por lo general lo que más pesa en la basura es el orgánico, y el reciclable no pesa tanto, pero si ocupa mucho espacio y demora siglos en degradarse. Entonces si separamos el 15% o el 10%, estamos haciendo un montón por el medio ambiente, porque no estamos enterrando mucho volumen ni materiales que van a quedar por varias generaciones enterradas”.