16.1 C
San Luis
domingo, mayo 16, 2021
El tiempo - Tutiempo.net
Más
    InicioPortadaDía del Padre: cómo evolucionó el rol paterno al interior de las...

    Día del Padre: cómo evolucionó el rol paterno al interior de las familias

    En un Día del Padre cruzado por la pandemia y la cuarentena, especialistas analizan la evolución de su figura, de autoritaria a amorosa.

    Hace sólo un par de años atrás el rol del padre en la estructura familiar y en la vida de sus hijos ocupaba una postura de autoridad rígida y alejada un poco del afecto, las emociones y los cuidados. Se basaba más en la impartición de las leyes, la norma y hasta, a veces, el temor: “Ya le voy a decir a tu papá cuando venga de trabajar”, “Me vas a respetar porque soy tu padre”, “Este es mi techo y yo pongo las reglas”. De cara a un nuevo Día del Padre (muy particular, cruzado por la cuarentena​), es (un poco) más común ver que los varones jóvenes jueguen más con los niños, desarrollen más empatía, disfruten del diálogo con sus hijos y estén más predispuestos a repartir equitativamente las tareas de cuidado con sus compañeras.

    Incluso padres autoritarios pueden haberse convertido en abuelos amorosos. Si bien este cambio también se debe a su nueva posición, ya que la sociedad no espera lo mismo del rol del padre que del abuelo, es frecuente que en esta nueva posición, los varones busquen reparar las falencias que tuvieron como padres. Lo cierto es que la figura paternal y su rol en la familia ha evolucionado a lo largo del tiempo a partir de muchos cambios que se han dado en las personas, la sociedades, y las familias.

    Algunos hijos adultos disculpan cosas de la historia del vínculo filial, y reconocen aspectos positivos de sus padres, hoy adultos mayores.
Foto: Shutterstock.

    Algunos hijos adultos disculpan cosas de la historia del vínculo filial, y reconocen aspectos positivos de sus padres, hoy adultos mayores. Foto: Shutterstock.

    La evolución del rol paterno

    La responsabilidad de estos cambios puede atribuirse al feminismo y los estudios de género que a partir de los años 50 y 60 cuestionaron e interrogaron la figura del padre principalmente desde la búsqueda de igualdad y paridad.

    Conceptos como que las dos partes de la relación deberían compartir la crianza y no dividirse un gran porcentaje a cargo de las mujeres y el resto a cargo de varones tienen también que ver con encontrar otros modelos de familia, sentidos, y significados, y la posibilidad de que todos tengamos mejores vínculos con nuestros padres.

    “Podemos observar que hubo cambios en el modo en que los varones viven la paternidad siendo que en estos últimos años han buscado más cercanía con sus hijos. Este es un logro muy importante y que hay que celebrar, porque incluso desde las teorías psicológicas y psicoanalíticas más tradicionales se entendía a la figura del padre como una presencia no muy necesaria, ni de contacto físico afectuoso con sus hijos. Se reprodujo una y otra vez la idea de que el padre era importante sólo como proveedor económico o simbólico, pero no tanto como proveedor de afecto, cariño y cuidados”, expone la capacitadora en géneros, sexualidades y violencias, y cofundadora de la Red de Psicólogxs Feministas Antonella D’ Alessio.

    El psiquiatra especialista en género Enrique Stola considera que hay dos factores principalmente responsables de esta evolución: por un lado la lucha de las mujeres feministas, que instaló una agenda que el movimiento de mujeres sostuvo, y por otro lado, la precarización de la vida, que llevó a que gran parte de los varones acepte que ya no puede cumplir con el mandato de ser proveedor económico.

    “Ambos hechos, mujeres que reclaman y actúan en el espacio público, y la precariedad económica generaron la oportunidad de que muchos varones aprendan otra forma de relacionarse con su pareja e hijos. Los que aprendieron a generar espacios democráticos, afectivos, y respetuosos en sus hogares tienen una mejor calidad de vida, mientras que los que se manejan con los ya antiguos estereotipos la pasan muy mal”, resuelve el psiquiatra.

    Para Enrique, la evolución de la figura del padre no es un proceso uniforme y por eso aún existen progenitores que abandonan, no pagan su cuota alimentaria, y son violentos. Razón por la que hay miles de niños sin nada que festejar este domingo.

    Al profesional le parece notable que una gran cantidad de padres jóvenes valoricen la importancia del vínculo afectivo con sus hijos, y que existan también hijos adultos que disculpen cosas de la historia del vínculo filial, y reconozcan aspectos positivos de sus padres, hoy adultos mayores.

    Lugar en la crianza de los hijos

    El licenciado en orientación familiar y fundador de Coaching Familiar José Luis Ciciaro considera que en este último tiempo estamos siendo personas más completas, flexibles, espontáneas, y menos estereotipadas. “Las parejas​ se relacionan con la cotidianidad de una manera más integrada y menos rígida. Las familias van en camino a ser más abiertas, espontáneas, creativas, inclusivas, y potenciadoras”, asegura y establece al menos tres estilos paternos:

    • El permisivo: todo afecto.
    • ​El autoritario: todo norma.
    • Y un estilo intermedio llamado “autoritativo” que para José Luis es el que más conviene porque combina el afecto y la buena comunicación con la enseñanza, las normas, y los límites.

    “Cuando la crianza es ejercida de esa manera hay más crecimiento de los hijos hacia la independencia y la propia identidad, y menos enojos y resentimiento. El padre autoritario y proveedor es una persona partida, limitada, y la vida familiar no tiene por qué limitar a una persona, sino más bien expandirla”, concluye José Luis.

    Para Enrique, todavía son pocos los hogares heterosexuales con prácticas y co-gestión igualitaria del hogar: “Lo real es que predominan varones que ‘ayudan’ y mujeres que además de atender su trabajo fuera de la casa, también son garantía del funcionamiento del hogar. Esto significa para ellas una carga mental muy fuerte: dedican más horas de trabajo que los varones al cuidado de los integrantes del hogar, lo que significa privilegio masculino y lesión de derechos para ellas”.

    Las mujeres dedican más horas de trabajo que los varones al cuidado de los integrantes del hogar.
Foto: Shutterstock.

    Las mujeres dedican más horas de trabajo que los varones al cuidado de los integrantes del hogar. Foto: Shutterstock.

    La psicóloga y capacitadora en géneros asocia esta diferencia con la idea que se armó socialmente de que los padres no son buenos cuidadores, sino que son “torpes”, y si no está la madre del chico, ellos “no saben hacer nada”. “La realidad es que las madres tampoco saben hacer nada pero se las arreglan e inventan modos de organizarse y gestionar la convivencia, la casa, y todo lo que tiene que ver con los cuidados de los niños a partir de la obligación social que existe sobre su figura”.

    Antonella participó del departamento de entrevista inicial dentro de la Red de Psicólogxs Feministas y descubrió que la mayoría de las mujeres menores de 30 años entrevistadas manifestaron no tener casi vínculo (o tener uno muy malo) con su padre, y no sabían cómo acercarse. “La lejanía de los padres hacia sus hijos es más evidente cuando son mujeres. Hay una cuestión también de género que aleja mucho a los varones de sus hijas porque suponen que no las van a entender o que ellas necesitan a otras mujeres en la crianza”, explica.

    Enrique completa que es probable que la deconstrucción de esos varones se estimule si tienen hijas o nietas que vivan con libertad sus vidas, situación que cuestionaría la rigidez de su sistema de creencias, y su miedo.

    Es probable que la deconstrucción de esos varones se estimule si tienen hijas o nietas que vivan con libertad sus vidas
Foto: Shutterstock.

    Es probable que la deconstrucción de esos varones se estimule si tienen hijas o nietas que vivan con libertad sus vidas Foto: Shutterstock.

    El nuevo modelo de crianza

    Antonella reflexiona que muchos de nosotros recordamos la figura paterna como una figura de la ley, el control, la disciplina, y la vigilancia, porque la sociedad fue armando una figura de padre muy restrictiva.

    “La paternidad se configuró como guardiana de lo tradicional, y creo que hubo un cambio cultural acompañado por figuras públicas e historias en programas de televisión o películas de padres que realmente disfrutaban el estar con sus hijos. El impacto de un nuevo modelo de crianza es muy positivo. Es muy importante poder contar con una figura paterna que se configure desde un lugar de afecto, comprensión y diálogo. Estos cambios son necesarios porque nos permiten vivir familiarmente desde entornos más seguros y confiables. El no poder contar con ciertas personas de la familia configura subjetividades muy ansiosas”, cuenta.

    Enrique encuentra que una característica de este tiempo histórico es la gran cantidad de modelos de familia con personas cuidadoras: “Gran cantidad de niños viven en un mundo más libre que en la ‘familia tradicional’ donde el macho era (y sigue siendo en muchos casos) el jefe de familia, y el que imponía reglas entorpecedoras del diálogo y de la circulación del afecto. En un grupo familiar respetuoso y afectivo, la totalidad de sus integrantes vivirán mucho mejor y será un modelo excelente para los más pequeños”.

    En un grupo familiar respetuoso y afectivo, la totalidad de sus integrantes vivirán mucho mejor.
Foto: Shutterstock.

    En un grupo familiar respetuoso y afectivo, la totalidad de sus integrantes vivirán mucho mejor. Foto: Shutterstock.

    Antonella explica que se trata de responsabilidad afectiva. “Es necesario que los varones puedan acercarse a sus hijos desde otro lugar y no desde el espacio de la ley, tan normativo, para que ellos puedan contar con ese afecto, apoyo y sostén. Quienes no han podido tenerlo tuvieron que construir su familia en otro lugar, porque el dolor, cuando la familia tradicional nos cierra las puertas, necesitamos sanarlo en algún otro lado”. Y asegura que no contar con afecto o sostén es muy desestructurante para cualquier persona en edad temprana.

    “Celebramos que esto esté cambiando y que los padres hoy puedan pensarse desde otro lugar, y reelaborar esos vínculos afectivos con sus hijos de una manera más saludable, abierta, afectuosa y de sostén, que es lo que tanto necesitamos en las familias”, concluye Antonella.

    San Luis
    nubes
    16.1 ° C
    16.1 °
    16.1 °
    54 %
    3.6kmh
    100 %
    lun
    21 °
    mar
    22 °
    mié
    21 °
    jue
    16 °
    vie
    11 °