Las tareas de inteligencia que en ese acto se denuncian no se encuentran ordenadas ni autorizadas por ningún magistrado; sólo fueron dispuestas por las autoridades del organismo que hoy se encuentra intervenido, ello con manifiesta connivencia de la autoridad máxima del Ministerio de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich“,   sostiene Caamaño en el escrito. Allí se detalla que a partir del documento interno de la ministra, las autoridades de la AFI que encabezaba Arribas dispusieron la producción de inteligencia ilegal. La Dirección de Eventos Especiales se encargó de la producción de las fichas que eran remitidas a la Dirección Operacional del Area de Contrainteligencia que se encargaba de la evaluación.

“A partir de la producción de inteligencia ilegal llevada a cabo por las áreas mencionadas, se negó el acceso a los eventos internacionales mencionados a las personas que subjetiva y arbitrariamente no cumplían con los requisitos políticos, sociales o incluso de vínculos que desde la Agencia entendían como los correctos para poder asistir a este tipo de eventos”, sostiene la denuncia por la que solicita la indagatoria de los agentes de inteligencia involucrados -de quienes se reserva el nombre-, de Arribas y de Macri como “responsable de fijar los lineamientos estratégicos y objetivos generales de la política de inteligencia nacional”.